Permite medir el grado de desarrollo
de las competencias directivas a partir de los comportamientos
asociados a éstas, mediante la Auto
Evaluación y la Evaluación
externa de una persona a su elección.
Se aumenta el grado de contraste ya que los resultados se comparan
no sólo con la Media TDDS sino
también con la evaluación en base a competencias
de la persona asignada.